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Posted by on 18 / 6 / 2014 in Blog, Ciencia y tecnología | 2 comments

Esto es un horno!

Esto es un horno!

«Hace calor…pero es más la humedad». Eso seguro que se le pasó por la cabeza a Casillas el día de Holanda entre gol y gol. Y, si así fue, no le faltaba razón. La sensación de calor tiene tanto que ver con la temperatura como con la humedad. Cuando sentimos que se dan los dos factores juntos hablamos de «bochorno». Eso es precisamente lo que sucedió hace unos días en el partido entre España y Holanda… Me refiero a que se juntó una temperatura medianamente elevada, 27ºC, con una humedad muy alta, cercana al 95%.

¿Y por qué la sensación de calor es mayor cuando la humedad relativa es alta? Primero vamos a explicar brevemente lo que es la humedad relativa. La temperatura ya nos hacemos una idea de lo que es y la medimos fácilmente con un termómetro. Pero a lo que todos llamamos humedad, en términos científicos se denomina humedad relativa. Es algo así como el porcentaje de vapor de agua que hay en el aire en relación a la cantidad máxima de vapor de agua que, en esas condiciones de temperatura y presión, el aire podría soportar hasta saturarse, es decir, hasta que no pudiera más. Si nos dicen entonces que la humedad relativa es del 95%, resulta que solo faltaría un 5 % para que estuviéramos metidos en una piscina -entiéndase la exageración.

A una temperatura determinada, sudaremos más o menos dependiendo del grado de humedad reinante. A más humedad, menos sudaremos. Y menos nos refrescaremos. Sudamos porque la humedad del cuerpo es mayor que la humedad del ambiente y ambas tenderán a igualarse – como ocurre con las presiones, las concentraciones salinas, y algunas otras variables de la naturaleza. La humedad que sale del cuerpo, el sudor, se evapora y al evaporarse se lleva consigo calor corporal y eso hace disminuir la temperatura. El calor de evaporación del agua es la cantidad de calor necesaria para convertir el agua en vapor de agua y ese calor lo roba del cuerpo. Eso hace que baje nuestra temperatura cuando sudamos.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la cocina? Más de una vez decimos que «esto parece un horno». En el horno importan tanto la temperatura como la humedad. Existen en el mercado, más en el profesional que en el doméstico, los hornos de vapor u hornos combi. Mezclan la cocción convencional de horno con la cocción con ayuda de vapor. Por ahora los precios son bastante altos y no se encuentran disponibles en algunas de las marca más conocidas. Un apaño casero es lo que muchos manuales de cocina aconsejan, que es colocar en el horno una bandeja con agua mientras hacemos un asado. Ese agua se evaporará lentamente creando un alto grado de humedad y evitará que salga la humedad de lo que estemos asando así como hará que se cocine en menor tiempo ya que el calor interior de la pieza no se empleará en evaporar su líquido interno sino en elevar la temperatura general de la misma.

2 Comments

  1. Bochorno el que estamos pasando en este mundial

  2. ¡¡Muy interesante!! Como siempre, ¡gracias!

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