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Posted by on 4 / 6 / 2015 in Blog, El producto | 16 comments

De las sandías y el verano

De las sandías y el verano

Sandía, nevera, hielo, filetes empanados, pimientos fritos, tortilla. Esta relación sale sin pensarla. Creo que está todo. Arranca y entra en el verano. Ha llegado la calor y hay que combatirla. Y la sandía es uno de los pilares sobre los que se asienta el refrescón veraniego. Pero, ¿cómo acertar en su elección para comerla en su punto? Hay varios trucos, pero antes veamos por qué es importante escogerla bien. En la sandía, y en algunas otras frutas como veremos, una vez te la llevas a casa no hay margen de mejora.

Se suele decir que las frutas de producción ecológica tienen un sabor más puro e intenso, más parecido a cuando éramos pequeños. Eso puede ser así pero yo no creo que sea tanto por el hecho en sí de ser ecológicas como porque, en general, el productor ecológico le presta un cuidado al género que no se tiene en cuenta en producciones más industriales y ese cuidado, entre otras cosas, se traduce en una apropiada recolección a su debido tiempo con lo cual la mayoría de la fruta y la verdura habrá alcanzado un grado de maduración óptimo. De hecho, hay una clasificación de las frutas y las verduras relativa a si son capaces o no de seguir madurando una vez se las ha separado de la planta, una vez recolectadas. Las que siguen madurando son las llamadas climatéricas y las que no, simplemente, no climatéricas. En el siguiente cuadro se muestran algunas de las más representativas:

[table]
No Climatéricas,Climatéricas
Cereza, Manzana y pera
Cítricos,Albaricoque

Pepinos,Plátanos

Uva,Melón

Piña,Kiwi

Granada,Nectarinas y melocotones

Mora/Frambuesa/Fresa,Ciruela

Sandía,Tomate
[/table]

Como vemos, la sandía es no climatérica, así que no seguirá madurando una vez cortada de la mata. Es importante por tanto saber diferenciar una sandía madura de una que no lo está. La mancha blanca, conocida por la cama de la sandía por ser la parte donde ha estado apoyada en el suelo al crecer, debe ser de color amarillo y no verde claro o blanco. Esto último sería señal de que la sandía no ha madurado lo suficiente antes de recogerla. La piel debe estar mate, y no brillante, y su tacto comienza a tener un punto áspero en lugar de ser totalmente suave. Al darle golpes con la mano, que es el recurso más usado, deberá sonar a hueco y al partirlas con el cuchillo por la mitad solo hará falta meterlo un poco y la sandía, si está bien madura, casi se terminará de rajar sola. Y si ya tenéis la gran suerte de tener un huerto con sandías, otra señal de que están en su punto para recolectarlas la dará el rabillo al lado del tallo que la une a la planta, que se secará justo en el momento idóneo en que se debe recolectar.

Si hemos dado finalmente con el tesoro que buscábamos, nada mejor que montarnos un delicioso cocktail con dos tazas de sandía cortada a cuadraditos sin pipas, dos cucharadas soperas de zumo de lima, dos cucharadas soperas de azúcar, todo mezclado con una batidora. Añade media taza de vodka, varias hojas de menta fresca o hierbabuena, cúbrelo con papel transparente y déjalo en la nevera unas dos horas. Para servirlo, llena cuatro vasos con hielo picado y cúbrelos hasta la mitad con la mezcla anterior sin las hojas de menta. Termina de llenar los vasos con casera blanca, pon los pies en alto y escucha algo parecido a esto.

 

 

16 Comments

  1. Veo que seguimos compartiendo aficiones, a las que ya añado la sandía en verano y estudiar las frutas que maduran en casa y las que no.
    Me encanta leerte y con ese tandem tuyo gastronómico-musical me has cautivado… la sandía marida genial con Vacaciones en el mar y con la mezcla de las sonrisas de Isaac el barman y Julie la directora.
    En cualquier caso sigo enamorada de gazpacho y cantando bajo la lluvia, que me parece insuperable.

    Esperando a leer y paladeo-escuchar el siguiente!
    Un fuerte abrazo.

    • Hola Concha!! Me hace especial ilusión ver que te has hecho seguidora del blog con la de cosas que llevas tú palante. Habrá más entradas musicales por supuesto. Sí te digo, para pesar mío y regocijo de la autora, que tu entrada favorita es de mi gran amiga Mari Ángeles Robles. No te pierdas su web, en la que participo, http://www.CaoCultura.com. Te encantará. Y te recomiendo, como organizadora y participante de eventos miles, que contactes con ella para mejor difusión. Sigue su agenda. Un beso muy fuerte!!!

  2. Muy didáctico!

  3. Como siempre Iñigo, alucino con tus artículos. Muy interesante lo de los climatéricos: no tenia ni idea. Cuando un día estés “aburrio” a ver si escribes algo sobre las chirimoyas (sin premio) y cual es el misterio para hacerlas madurar en casa y comérselas en su punto. Como compres una chirimoya en su fase tipo “piedra”, el frutero te dice lo de siempre: dejala en el papel un par de días y estará para comérsela. de eso nada. Puedes dejarla dos días, dos semanas o dos meses que seguirá siendo una piedra y al final se pudre y se hecha a perder, pero siempre como una piedra … ¿alguna solución milagrosa?.

    Un abrazo.

    • A mí me funciona lo de dejarla en el mismo papel en el que viene. De todas formas, si la pones al lado de otra fruta climatérica, que despide etileno al ir madurando, esto favorecerá la maduración de la chirimoya. Un abrazo!!

  4. Iñigo, siempre me quedo con la siguiente duda:
    si me encuentro con una sandía ya abierta, algunas veces las veo con unas rajas, y en alguna ocasión ha sido buenísima, en otra ya pasada- alguna surgerencia al respecto?

    • Que, aun teniendo rajas, la carne esté dura y no suelta como en granitos. Que la raja sea limpia, vamos.

  5. No concibo un verano sin sandías. Ufff, la de veces que me he quedado con las ganas después de abrirlas y ver que estaban verdes. ¡Ya no!
    Probaré el cocktail, por supuesto.
    Un abrazo

    • El cocktail no te lo puedes perder Faly. Todo un descubrimiento.

  6. Siempre que he ido a comprar sandia me ha llamado la atención el método del ruido, lo he practicado y no ha salido muy bien. Claro es que me faltaba esos detallitos que acabas de poner, y sobre todo no ir acompañada de un daltónico, jijiji, gracias por compartir, un beso.

    • Al daltónico lo pones a comprar el café Mari.

  7. Genial post! Nunca supe cómo comprar una buena sandía. Lo de cocktail habrá que probarlo también 🙂

    • Ya estás tardando en hacer el cocktail Simón. Casi tanto como yo en contestar tu comentario. Un besazo!!

  8. Genial, como siempre Íñigo, lo mejor el final. Yo me conformaría aunque fuera en el Vaporcito de El Puerto.

    • Tú sí probaste el cocktail. Gloria bendita!! Y lo del Vaporcito…roguemos al Señor.

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