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Posted by on 27 / 5 / 2013 in Blog, El producto | 7 comments

Cocina de corazón

Este fin de semana me he dado el gusto de cocinar un corazón de ternera. Lo suelo hacer al menos una vez al año desde que me lo enseñó mi madre. Es una de mis comidas favoritas, por lo increíblemente bueno que está y por recordarme a muchas cosas buenas.

De entrada hay que decir que el corazón de ternera no es una pieza fácil de encontrar en las carnicerías. O se lo encargas a tu carnicero de confianza o sabes en qué carnicería lo suelen vender. Es una pieza grande, de entre 1,5 y 2 kilos de peso. No en vano, es el músculo que mantiene vivo a un animal de entre 500 y 700 kilos.

La receta que se ha hecho en mi casa de toda la vida es usarlo en el puchero como sustituto del trozo de ternera. Una vez hecho, se filetea y se le hace una salsa, como por ejemplo, de cebolla y vino y se meten ahí los filetes para que se terminen de hacer. Yo en esta ocasión lo he cocinado como una carne mechada, al vino tinto con su cebollita, su ajo, su laurel, su pimienta y su sal. En una ocasión nos invitó una buena amiga y mejor cocinera a una cena temática peruana y nos hizo unos pinchitos de corazón que estaban de muerte. En Perú los llaman anticuchos.

Para aquellos que no sean muy amantes de las vísceras, decirles que esta carne no tiene nada que ver con el hígado o el riñón. El corazón es un músculo y, como tal, tiene textura fibrosa. En cierta ocasión comió un amigo en casa y no le dije que lo que se estaba comiendo era corazón hasta que no terminó de rebañar el plato. Yo sabía de su aversión a las vísceras pero no quería que dejara de disfrutar del espectáculo que le puso mi madre por delante. Se pegó un homenaje de categoría. Otra cosa es la cara que me puso cuando le dije lo que se había comido, pero bueno, para eso están los amigos…

De entre las propiedades del corazón, la que más me ha llamado la atención es lo aconsejable de su ingesta para las personas que padezcan de migrañas debido a su alto contenido en vitaminas B2 y B5. Para una mayor información nutricional, podéis visitar el siguiente enlace. Ah, y otro aspecto a tener muy en cuenta en los tiempos que corren es su precio, entre 3 y 4 € el kilo.

Enlazo con un video-receta de Robin Food en el que podéis ver su receta de corazón de vaca al vino tinto. Hasta la próxima.

7 Comments

  1. Antes de empezar a leer el artículo ya me esperaba alguna mención al amigo que invitaste a comer aquel día (inolvidable). ¡Qué tío!
    Por cierto, ya mismo hacemos la entrada esa de que hablamos. Prometido.

  2. La verdad que no he probado nunca el corazón y me da algo de respeto pero confío plenamente en tu opinión!

  3. Cierto es Iñigo es de las cosas que he probado y más me ha gustado y es la única víscera que me quedan por cocinar pero creo que después de tu articulo me voy a animar, por cierto enhorabuena por estos artículos tan interesantes.
    Otra cosita yo siempre la he probado en tomate y está de muerte.

    • Muchas gracias Pepote. Lo probaré con tomate la próxima vez. Un abrazo!!

  4. La verdad que hace milenios que no pruebo esta receta que tambien hacia mi madre a veces, y no lo hago por la dificultar de encontar dicha pieza en las carnicerias. Tanto es asi que ya casi me habia olvidado de que existia, pero despues de esta puesta al dia voy a intentar meterle mano al asunto. LAs cosas del corazón siemopre son importantes……

    • Esa es la cosa, encontrar una carnicería donde comprarlo. Tampoco es un plato que te lo pongan en ningún sitio. Así que a buscarlo y seguro que te aprovecha y hasta te vienen recuerdos.

      Un abrazo!!

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  1. La matanza de Texas y anticuchos de corazón de res - Cocino a Con Ciencia - [...] mejor que acompañarla con un plato de vísceras. Eso sí, muy bien adobadas: los anticuchos de corazón de res,…

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